Miguel Andrés Fierro Pinto REELECCIÓN PRESIDENCIAL Consolidación de la Democracia. Juicio para nuestros Gobernantes.(Mayo 3 de 2004) Colombia, un país de excitantes fenómenos políticos, que se sumerge en las coyunturas nacionales, en el que sus protagonistas producen movimientos de sus masas, eso es Colombia. Para algunos analistas el país piensa cuando el Ex Presidente Alfonso López Michelsen habla. Como si el país no pudiera pensara por sí solo. Pero si usamos este tipo de tesis, el país no solo piensa cuando el Ex-Presidente López habla, también lo hace y actúa cuando grandes celebridades de nuestra vida pública emiten un concepto que obliga a un análisis y una posible ejecución. Como es el caso de las excelentísimas palabras de a Dra. Noemí Sanín Posada, al manifestar que retiraba su nombre de una próxima contienda electoral para aspirar a la máxima magistratura del Estado para así apoyar moralmente la reelección del Presidente Álvaro Uribe Vélez. Una vez presumido el resultado de esa gran hazaña democrática que el país vivió, llamada Referendo, tuvo como consecuencia que el proyecto de reelección que se discutía en el Congreso de la República, se archivara. Pero vemos que las palabras de la Dra. Noemí a finales del años pasado, han hecho vida en la política nacional. Un tema de vital discusión e imperante resultados. Para algunos espinosos y para discutir con lupa. Desde luego que de debe llevar a cabo una majestuoso debate nacional, no solo al interior del Congreso sino también de la expresión popular que ya se ha dado con el impulso y recepción de firmas para avalar esta reforma constitucional. Una recepción de firmas que ya se ha venido dando promovida por algunos congresistas y no pocos colombianos y colombianas del común que demandan del nuestro honorable Congreso de la República, que mediante acto legislativo se suprima esa inhabilidad que impiden la reelección a quienes han gobernado a Colombia en algún momento. Quienes se oponen a la reelección presidencial, lo hacen por grandes connotaciones políticas. Se oponen a la reelección inmediata del Presidente Uribe, pero ya no a una reelección posterior al mandato. Hasta hace unos seis meses el Senador Antonio Navarro se oponía a la implementación de esta institución por considerar que la democracia colombiana "no ha madurado" para que se aplique tal proposición. ¿Cuál será esa "inmadurez" a la que refería el Senador Navarro y algún bloque de los liberales? ¿Acaso uno de los ídolos de los liberales no manifestó que el pueblo no era inferior sus gobernantes? ¿Será que recurren a esa tesis porque Álvaro Uribe es el Presidente del pueblo de Colombia? ¿Tendrá que ver la aceptada política de seguridad democrática? Por supuesto que las anteriores preguntas cerradas tienen una respuesta afirmativa pues vemos como ha evolucionado el discurso de personaje como Navarro Wolf, al manifestar que la reelección si es viable pero no de manera inmediata. Ahora resulta que en seis meses la democracia colombiana maduró pero no para reelegir al Presidente Uribe. Sin duda una gran contradicción en cuento a sus tesis de hace seis meses y su nueva posición, que se ha visto obligado a modificar al ver el gran esplendor y simpatía por parte de la mayoría del pueblo de Colombia. Una de las mayores justificaciones para oponerse a la reelección reside en fines y propósitos políticos. Para el Polo Democrático y movimientos afines, de es de su conveniencia que el Presidente Uribe se mantenga en el poder por unos cuatro años más de lo establecido, pues la política de seguridad democrática afecta seriamente a las guerrillas colombianas de quienes son semejantes ideológicos no de manera absoluta pero no en poca parte, pues para este sector político las FARC y el ELN no son grupos terroristas sino movimientos participantes en una guerra civil. Para el Partido Liberal su oposición al tema, es producto de los propósitos desarrollado en el Congreso de esa colectividad en Mayo de 2003, en el cual manifiestan que su objetivo primordial es retornar al poder en el 2006 y sin duda alguna con la popularidad que goza el Presidente Uribe sumarían un nuevo fracaso más a su historia. Héctor Helí Rojas merece un capítulo propio y privilegiado en esta historia. Al oponerse con vehemencia a esta iniciativa, teniendo en cuenta que anteriormente había manifestado un apoyo al actual gobierno, muestra la existencia de un profundo resentimiento como producto de esa paliza que recibió el pasado 20 de Julio de 2003 cuando el Senado eligió nuevo Presidente y Mesa Directiva en cual no obtuvo ningún voto a su favor para obtener la Presidencia de dicha corporación. El hecho de expresar que varios congresistas estaban inhabilitados de votar el proyecto de acto legislativo por tener parientes en cargos diplomáticos, o es un hecho nefasto pues es propio de su investidura, pero lo que se le refuta es la imprecisión y la mera búsqueda de un escándalo para trabar el proyecto Impreciso por haber manifestado como en el caso particular del Senador Luis Alfredo Ramos Botero (y quizá muchos más) que debía declararse impedido pues tenía un hijo diplomático en China, cuando realmente Luis Alfredo Ramos tiene dos hijos y ambos residen en Medellín. La verdad es cabal el adjetivo de "MAÑOSO" pues su actuar impreciso y especulativo deja mucho que pensar. La reelección presidencial y de autoridades territoriales es un juicio en el que el pueblo evalúa el proceder de sus gobernantes en cual premia prorrogándole el periodo o lo castigan dándole el mandato a su mayor contendor. Como lo manifestó nuestro Presidente en los Estados Unidos, que cuatro años son insuficientes, posee toda la razón pues la transformación de una nación es de procesos que en cuatros años son harapientos para dichos fines, así como Bogotá progresó en los gobiernos Jaime Castro, Mockus y Peñalosa, lo mismo se requiere para la nación en completo y que mejor que esas políticas sean continuadas por un mismo mandatario. El Congreso de la República debe atender el clamor del país que quiere la reelección en particular la del Presidente Uribe. El Congreso debe estar al Servicio del País y no viceversa. Lástima que en Colombia, en el caso legislativo no exista la figura ad hoc cuando un congresista esté inhabilitado para votar un proyecto, bien sea que el ad hoc sea su segundo renglón o con la nueva reforma política, el ad hoc sea el partido de filiación política, pues la importancia de una curul es vital para el desarrollo legislativo, una curul debe sentirse no debe morir, debe imperar el precedente de su posición. Por ejemplo e el caso de la muerte de la Cacica Consuelo Araujo, el Procurador General de la Nación Dr. Edgardo Maya Villazón, no podía llevar a cabo la investigación del la actuación de la fuerza pública en el fallido rescate y no por eso la Procuraduría se tenía que rehusar. Sería enriquecedor para el debate nacional la implementación de una figura semejante para la actividad parlamentaria. El Polo Democrático que tanto se opone a la reelección Presidencial inmediata, debía meditar sobre los casos de la Cuba de Fidel, la antigua Unión Soviética de Stalin y la Venezuela su amigo Chávez. Y quienes comparan la reelección del Presidente Uribe con la de Alberto Fujimori, ¿Por qué no la comparan con la de Bill Clinton, José María Aznar o Felipe González? mfierro@javeriana.edu.co miguelfierro@etb.net.co mickeyandfipi@hotmail.com